La Casa Cluster, una instalación para mujeres diagnosticadas con enfermedades mentales severas antiguamente desplazadas, no tiene un ascensor.
Subir cinco pisos en las escaleras estrechas ha sido difícil para los residentes viejos del edificio. El calentador de agua de la Casa Cluster acaba de ser reemplazado, sus escaleras de incendio son peligrosas, y su estado desmenuzado en general pone a prueba su capacidad de servir ellos quienes lo más necesitan.
En respuesta, su organización matriz, Urban Pathways, Inc., anunció preparaciones este mes para renovar el complejo en la avenida Ámsterdam, entre las calles 104 y 105, en esperanza de hacerla una casa más moderna y permanente.
Los directores dicen que la renovación de millones de dólares de sus instalaciones y la modernización de sus servicios dirigen su atención a la necesidad local. El plan convertiría el diseño residencial de dormitorios a estudios con baños y cocinas individuales. Se modernizará y restaurará el edificio, se instalará un ascensor, y se añadirá otros tres pisos.
La Casa Cluster es un programa de Urban Pathways, Inc., una organización de la Cuidad de Nueva York que provee los centros accesibles para los individuos sin hogares ya viviendo en las calles. También coloca a adultos capacitados y residentes previamente sin hogares en viviendas dispersas o en instalaciones de vivienda independiente, según Frederick Shack, el directivo ejecutivo de Urban Pathways.
Steve Muchnick, el director del programa, dijo que su instalación provee “viviendas transicionales.” Las mujeres que salen de los refugios para desamparados lo ven como el próximo paso hacia viviendas permanentes. Muchnick dijo que las mujeres usualmente viven en la casa por solamente dos o tres años, ganando habilidades antes de que se muden a otro sitio.
La semana pasada, los afiliados de La Casa Cluster se reunieron en la instalación para discutir la participación de los residentes en la creación de su futuro. Robert Robinson, un voluntario de Urban Pathways y un cliente antiguo, se dirigió a la multitud de diez residentes y directores de caso en la reunión, diciendo, “Si nos sentamos y nos quejamos, nada cambiará.”
Actualmente treinta mujeres viven en La Casa Cluster, aunque esta puede alojar 48.
Una mujer que se mudó a La Casa Cluster en abril- y quien, junto con otros residentes, fue concedida anonimato como resultado de una enfermedad mental- dijo que ella ha estado sin hogar por meses. Otra mujer dijo que ella ha estado en varias instituciones mentales por ocho años y crónicamente sin hogar por 12 años antes de mudarse a La Casa Cluster en 1992 cuando ella tenía 38 años.
Algunos residentes trabajan en el vecindario, y otros participan en programas de tratamiento para los adictos a drogas o capacitación profesional.
Muchnick dijo que la meta última es “que la gente se quede en la comunidad en vez de en los hospitales.”
Pero proveer estos servicios ha sido difícil, Muchnick dijo, porque el edificio mismo ha sido menos funcional con el paso del tiempo. Él citó que su interior desmenuzado, la falta de ascensor, y los problemas con el calentador de agua son aspectos que, junto con otros, necesitan ser arreglados para asegurar cuidado continuado.
El plan de renovación está proyectado a durar dos años, según Shack, quien presentó la propuesta a la Comisión de Servicios de salud y Humanos del Consejo de la Comunidad 7 (o el Community Board 7’s Health and Human Services Committe para los angloparlantes) el 17 de noviembre. Él añadió que La Casa Cluster está trabajando para conseguir colocación apropiada para sus residentes actuales, quienes no regresarán a La Casa Cluster hasta después de que las renovaciones sean terminadas. Veinte y cinco de los residentes se mudarán a programas de viviendas más independientes, y cinco se trasladarán a programas comparables. Shack dijo que La Casa Cluster planea trasladar a sus residentes actuales en febrero o marzo y comenzar construcción en abril.
Shack enfatizó la necesidad enorme para viviendas diseminadas para la gente antiguamente desplazada. “No hay suficientes camas,” él dijo.
Terminada, La Casa Cluster incluirá 52 estudios. Los inquilinos aprenderán a cocinar y comprar provisiones. Ellos también vivirán allí de una manera más permanente y recibirán menos cuidado intensivo. La Casa Cluster también será co-ed.
La Co-presidenta Barbara Van Buren, de la Comisión de Servicios de salud y Humanos del Consejo de la Comunidad 7 inicialmente expresó reservas sobre el plan de La Casa Cluster para trasladar a sus residentes antes de las renovaciones. Pero después de la reunión, ella añadió, “Estamos familiarizados con sus planes.”
