Article Image
Sookeun Jung / Staff Illustrator

TW: Child abuse; neglect; foster care system

Advertencia: abuso infantil; negligencia; sistema de acogida

Este semestre he tenido el privilegio de realizar una pasantía con una organización legal llamada Children’s Rights (traducción: Los derechos de los niños). La organización sin fines de lucro presenta demandas colectivas contra los estados y/o las instituciones en nuestro país que no protegen los derechos de los niños, especialmente los que son víctimas del abuso y la negligencia. La gran mayoría de los casos son contra los estados que tienen sistemas de cuidado de crianza que no cumplen con estándares federales. En lugar de procurar el bienestar de los niños (que es lo que pretenden hacer), muchos de estos sistemas provocan más trauma e inestabilidad en las vidas de los mismos menores que ya han experimentado tanto sufrimiento.

Quería trabajar con esta organización porque de niña tuve mis propios encuentros con el sistema de bienestar infantil. Aunque yo no fui alejada de mi familia (hecho que por sí mismo representa un privilegio), deseaba hacer algo, a pesar de que no fuera mucho, para hacer que el proceso fuera menos traumatizante para otros niños. Quiero empezar diciendo que mientras esta experiencia ha sido difícil y hasta una carga emocional a veces, tener la oportunidad de contextualizar mis propias experiencias es un privilegio. Gracias a mi trabajo con Children’s Rights, he aprendido mucho sobre cómo nuestros sistemas le fallan a los niños desprotegidos y contribuyen a su trauma.

En una entrevista con el Columbia Daily Spectator, la Profesora Chris Beam mencionó que ella llegó a ser una madre adoptiva después que una de sus alumnas iba ser internada en un centro de detención juvenil porque los Servicios de la Protección Infantil no tenían suficiente espacio para albergarla aunque ella no había cometido ningún delito. Esto no es una excepción, ya que el sistema de cuidado de crianza refleja la realidad de la criminalización de la pobreza a nivel social. Como explica el artículo del Washington Post titulado “The ongoing criminalization of parenthood (and poverty)” [traducción: “La criminalización continua de la paternidad (y la pobreza)”], el problema con este sistema es que innecesariamente aleja a los niños de sus domicilios debido a fallos estructurales, específicamente la inhabilidad de abordar la desigualdad económica y racial en nuestro país. Por ejemplo, un niño puede ser separado de sus padres por el estado, debido a una acusación de negligencia, por quedarse solo en casa mientras los padres están trabajando para mantener la familia. En lugar de proveer ayuda a cada familia, o cambiar las estructuras que causan que los padres tengan que trabajar tanto, el gobierno castiga a la familia. Esto crea mucha inestabilidad en la vida del niño que es alejado de su casa.

Es más, la normalización de la inestabilidad en la vida de estos niños tiene un gran impacto en sus educaciones y sus futuros. Según un estudio del Centro de Investigación Pew, solo el 50 por ciento de los jóvenes que están o estuvieron en algún punto en el régimen de acogida terminan el bachillerato a los 18 años. De los jóvenes que sí se gradúan, solo el 20 por ciento de ellos asisten una universidad. Más aún, la tasa nacional de los jóvenes en régimen de acogida que obtienen su licenciatura es solamente el tres por ciento.

¿Por qué es tan improbable que alguien que ha sido un pupilo del estado se gradúe de una universidad? Mientras nuestro gobierno no hace lo suficiente para asegurarse que estos individuos tengan recursos adecuados para sus educaciones k-12, lo mismo puede decirse de las instituciones de élite como Barnard y Columbia. Como escribí hace unas semanas, nuestras instituciones fueron construidas para proteger la riqueza de unos pocos bajo el disfraz de la meritocracia. Los fracasos institucionales, tanto gubernamentales como académicos, crean demasiados obstáculos para que los niños en el sistema de cuidado de crianza tengan acceso a instituciones como Barnard y Columbia. ¿Qué pueden hacer nuestras instituciones para apoyar a estos estudiantes durante la temporada de aplicaciones y después, cuando estén aquí?

La Universidad de California, Los Angeles estableció un programa en el 2009, The Guardian Scholars (GS) Program, para apoyar los estudiantes que están y/o estuvieron involucrados con el sistema de bienestar infantil y el sistema de cuidado de crianza. El programa ofrece talleres para promover el éxito académico y para enseñar a los estudiantes habilidades para la vida–para navegar el campus y el mundo. En el 2013, UCLA tuvo 250 estudiantes en el programa Guardian Scholars y la tasa universitaria de graduación para esta población fue el 65 por ciento, demostrando que el apoyo de parte de la universidad verdaderamente hace una gran diferencia. Establecer un programa similar en Barnard y Columbia (así como otras instituciones a nivel nacional) sería un buen comienzo para hacer que la educación superior sea más accesible para los niños que son parte del sistema del cuidado de crianza. Obviamente, es importante que luchemos contra los sistemas más grandes que criminalizan la pobreza y que no protegen a los niños más vulnerables. No obstante, nuestras universidades pueden y deberían hacer más para estos niños que tienen el derecho de tener la oportunidad y el apoyo para asistir a institutos como el nuestro.

Daphnie is a student at Barnard and is interested in learning more about the child welfare system and how it can be reformed. You can reach her at dzo2101@barnard.edu.

To respond to this column, or to submit an op-ed, contact opinion@columbiaspectator.com.

foster care neglect children's rights
ADVERTISEMENT
Newsletter
Related Stories